En el post de hoy vamos a descubrir los secretos de los pueblos más sorprendentes de Uribe. ¿Nos acompañas?  

ERANDIO: Enclavado en el margen derecho de la Ría del Nervión, Erandio es un claro ejemplo de transformación a una ciudad industrial pero que todavía hoy mantiene su carácter más rural en los barrios altos de Goiherri y Erandio Goikoa.

¡Se trata de un municipio lleno de vida y actividad! Cuenta con servicios de todo tipo, buenas comunicaciones, actividades culturales, deportivas, económicas, comerciales e industriales. Durante tu visita a Erandio, descubrirás los secretos de la Casa – Torre de Martiartu que acogió a la nobleza vasca de la Edad Media. De estilo renacentista, todavía conserva los sillares de estilo gótico. Tiene 18 metros de altura y se entra a través de una puerta ojival. 

Otra de sus “joyas”, es la iglesia de Santa María situada en La Campa (Erandiogoikoa). Fue construida entre los siglos XV y XVI y su campana es quizá la más antigua de Bizkaia, data aproximadamente del 1520.

¿Un paseo por la ría? Puedes coger el emblemático ‘gasolino‘, un bote centenario que salva la ría entre el barrio Urban-Galindo (Barakaldo) y el municipio de Erandio y que cualquier erandiotarra que se precie ha utilizado alguna vez. ¡En menos de 4 minutos, habrás llegado a tu destino!

Erandio

Gamiz-Fika: Las anteiglesias de Gamiz y Fika han disfrutado durante siglos de propia personalidad, tanto histórica como jurisdiccional, fusionándose el 23 de junio de 1928 por mutuo acuerdo, para constituir el municipio de Gamiz-Fika. El primer alcalde, del municipio ya unificado, fue D. Antonio de Markaida y Abio en 1928. 

Al adentrarte en sus calles, encontrarás edificaciones tan interesantes como la Iglesia de San Martín y el Humilladero de Fika o la Iglesia de San Andrés y la Torre Ugarte en Gamiz. Las primeras referencias escritas de la anteiglesia de Gamiz datan de 1227, mientras que, con respecto a Fika dichos datos se remontan al 1427.

Su impresionante panorámica natural rodeada de diversidad de caseríos de los siglos XVI y XIX no te dejará indiferente. No puedes irte sin visitar el Molino Errotabarri que sigue en funcionamiento y del que se tiene constancia escrita por primera vez en 1795.

En Gamiz- Fika también podrás disfrutar del senderismo mientras disfrutas  de un bello paisaje de montes y valles que atraviesan los restos del emblemático Cinturón de Hierro, una línea defensiva de más de 80 kilómetros.

Para terminar tu visita por todo lo alto, no dudes en parar en uno de sus muchos bares o restaurantes para degustar su caldo más famoso, el Txakoli. ¡Historia y naturaleza son los ingredientes mágicos de este municipio

Gamiz Fika

Lemoiz: Esta localidad atesora un importante patrimonio tanto a nivel natural como a nivel cultural. La iglesia parroquial de Santa María conserva hoy en día interesantes restos románicos. Además de esta iglesia, Lemoiz contaba con tres ermitas dedicadas a Santo Tomás, Santa María Magdalena y San Mamés.

¿Sabías que en Armintza existió una batería de costa con dos cañones que desaparecieron en el siglo XIX? Esta área costera, fue declarada Espacio Natural Relevante y cuenta con una importante zona de cría de diversas aves marinas, lo que le convierte en un lugar ideal para la observación de aves.

Lezama:Numerosas casas solares y torres de linaje revelan las fuertes raíces medievales de este municipio, un lugar perfecto para descubrir el valle del Txorierri. ¿Cuáles son las edificaciones más interesantes que visitar en Lezama? Sigue leyendo ;)

  • Conjunto de Aretxalde: constituye un bello ejemplo de núcleo de Anteiglesia tradicional. Lo componen la parroquia, el cementerio, varias casas solares y bellos caseríos típicos.
  • La Iglesia de Santa María es fruto de transformaciones sucesivas del original edificio gótico del s. XVI. Una magnifica cúpula barroca policromada cubre su capilla mayor. En sus proximidades se halló una Estela decorada con motivos astrales (s. I a.C).
  • Humilladero del Santo Cristo (s. XVII) considerada por su belleza la ermita más notable del Txorierri. Junto a ella existe un calvario vinculado a las antiguas procesiones de Semana Santa.
  • Ermita de San Antolín, obra perteneciente al gótico popular, cuenta con una bella portada, decorada con motivos circulares y romboidales bajo un friso ajedrezado.
  • Torre de Lezama, un esbelto edificio hermético, dividido en tres alturas, que luce sobre su clave el escudo de Lezama.
  • Los molinos hidráulicos y un magnífico conjunto de caseríos, edificados en su mayoría entre los siglos XVI y XVIII.

Lezama también es un destino perfecto para las personas amantes del deporte ya que alberga, un campo de tiro olímpico, una escuela de equitación y las instalaciones del Athletic Club donde se dan cita cientos de aficionados que acuden a los entrenamientos y a animar a la cantera de su equipo.

¡No puedes irte sin probar su afamado Txakoli! Cuenta con un importante número de bodegas acogidas a la D.O Bizkaiko Txakolina e incluso un día dedicado a este caldo, el Txakolin Eguna o Día del Txakoli. Se celebra el primer domingo del mes de junio (este año dudamos que se pueda llevar a cabo) y se trata de una gran fiesta multitudinaria donde podrás degustar los mejores Txakolis de Bizkaia y los mejores productos de Baserri.

Lezama Athletic

Mungia: El 1 de agosto de 1376, nace la villa de Mungia, (regida por el fuero de Logroño) en el centro de la anteiglesia del mismo nombre. Durante más de 500 años fueron 2 entidades independientes, hasta que se fusionaron en 1 en 1900. La fuente de la concordia es fiel reflejo de aquel acuerdo.

Durante la guerra civil, fue uno de los pueblos más castigados por los bombardeos de las tropas fascistas. En su retirada, varios grupos de anarquistas quemaron edificios del pueblo y finalmente en 1977 se eligió el primer ayuntamiento democrático.

Una de las visitas obligadas si te acercas a Mungia, es la Joya del Patrimonio Monumental de Mungia es el caserío Landetxo, construido en 1510 y considerado uno de los más antiguos de Euskal Herria. En la actualidad, está abierto como Centro de Interpretación de la Mitología Vasca. (www.izenaduba.com).

La hermosa ermita de San Miguel de Zumetzaga se ubica a los pies del monte Jata y es digna de visitar, ya que se trata de una joya del románico vasco, casi única en Bizkaia. 

Por otro lado, cuenta con gran tradición agrícola. Si te acercas por esta localidad, recuerda que todos los viernes del año tiene lugar el mercado de productores y productoras locales, y cada tercer domingo de mes hay feria ganadera y útiles de labranza.

Mungia

Zamudio: Según Lope Garcia de Salazar en su libro Bienandanzas e Fortunas, Galindo Ordóñez fundó en el año 930 la parroquia de San Martín y La Torre de Zamudio, cuya denominación oficial hoy en día es la de Zamudiotorre. En el siglo XIV el linaje de los Zamudio llegó a ser uno de los más poderosos de Bizkaia, ejerciendo su dominio sobre buena parte de los valles de Salcedo y Orozko.

Esta localidad es un claro ejemplo de convivencia entre la más innovadora tecnología y las prácticas agrícolas y ganaderas de sus caseríos. Podrás degustar la sidra y el txakoli, gracias a una amplia oferta gastronómica de sus asadores, bodegas y restaurantes. Sin duda, ¡un lugar de buen comer y buen beber!

Si te acercas a este municipio el primer fin de semana de noviembre, podrás disfrutar de una gran feria agrícola y artesana y degustar los mejores productos vascos (hortalizas, frutas, quesos, pan, talo, txakoli, sidra…)  gracias a los baserritarras repartidos en los diferentes puestos. 

Si eres más de dulce, ese mismo fin de semana podrás disfrutar de aromas de chocolate y dulces, elaborados de forma artesanal en la Feria de Chocolate, dulce y artesanía de Zamudio. ¡Sin duda, un municipio lleno de posibilidades!

Maruri-Jatabe: A las faldas del monte Jata se encuentra Maruri – Jatabe, un lugar ideal para desconectar y rodearte de naturaleza. De tradición agrícola y ganadera, te llamará la atención por el atractivo de su verde paisaje que te incitará a dar largos paseos.

Su paisaje bélico está formado por los restos de la conocida como Línea Inglesa, antiguas trincheras, nidos de ametralladora y refugios que te trasladarán a la época de la Guerra Civil.

Para terminar tu visita, te recomendamos que degustes las famosas alubias de la zona, regadas con txakoli o sidra de la comarca. ¡On egin!